
Factores generadores de estrés durante las prácticas clínicas en estudiantes de la escuela de enfermería
2 Universidad Nacional De Piura, Piura, Perú
3 Universidad de Cundinamarca, Girardot, Colombia
4 Red Latinoamérica de educación en enfermería RELEDEN
5 Universidad de Guayaquil, Guayaquil, Ecuador
Abad De Vite, B.V., Sarango Farias, B.A., Eche Palacios, F.M., Díaz Jurado, L.C., Padilla Tavera, B.D. & Ramírez Pérez, T. (2026). Factores generadores de estrés durante las prácticas clínicas en estudiantes de la escuela de enfermería. Revista Vanguardia Interdisciplinaria Educativa, 2(1).81-88. https://revain.plusidsa.com/index.php/RVI/article/view/22
Resumen
Objetivo: Describir los factores que resultan más estresantes en los estudiantes de enfermería del 2do, 3er y cuarto año, durante el desarrollo de las prácticas clínicas, así como establecer la relación con algunas características sociodemográficas. Materiales y métodos: Estudio transversal, descriptivo, comparativo y correlacional, realizado a 70 estudiantes de Enfermería matriculados durante 2022-2023 en la Universidad Nacional de Piura, se utilizó instrumento de medición el cuestionario KEZKAK, que mide factores causantes de estrés en las prácticas clínicas de alumnos de enfermería. Este cuestionario presentó un alto nivel de validez y fiabilidad. Los datos recogidos fueron analizados estadísticamente con el programa SPSS 20.0, utilizando la Prueba Exacta de Fisher. Resultados: hay dos factores que se relacionan de manera significativa (Sig.<0.05) con algunas características sociodemográficas; el factor generador de estrés con los docentes se relaciona de manera significativa con los años de estudio, mientras que la implicancia emocional, se relaciona de manera significativa con la edad del estudiante (0.011 y 0.010), que en ambos casos es inferior al valor teórico de 0.05. Conclusiones: hay mayor implicación emocional en los estudiantes que tienen entre los 17 y 18 años y los que tienen de 22 años a más, se evidencia mayor insatisfacción en el factor relación con los docentes en todos los años de estudio, sin embargo, los estudiantes del 2do año son los más insatisfechos según se deduce de la significancia de las pruebas, que en ambos casos es inferior al valor teórico de 0.05.
Abstract
Objective: To describe the factors that are most stressful for second-, third-, and fourth-year nursing students during the development of clinical practice, as well as to establish their relationship with certain sociodemographic characteristics. Material and method: A cross-sectional, descriptive, comparative, and correlational study was conducted with 70 nursing students enrolled during 2022–2023 at the National University of Piura. The KEZKAK questionnaire was used as the measurement instrument; it assesses stress-causing factors during the clinical practice of nursing students. This questionnaire showed a high level of validity and reliability. Data collected were statistically analyzed using the SPSS 20.0 software, applying Fisher's Exact Test. Results: Two factors were found to be significantly related (Sig. < 0.05) to certain sociodemographic characteristics. The stress-generating factor related to faculty members was significantly associated with years of study, while emotional involvement was significantly associated with student age (0.011 and 0.010), both values being lower than the theoretical value of 0.05. Conclusions: Students aged 17–18 years and those aged 22 years and older showed greater emotional involvement. Higher dissatisfaction was evident in the factor related to interactions with faculty across all years of study. However, second-year students were the most dissatisfied, as indicated by the significance tests, with both cases below the theoretical value of 0.05.
Introducción
El estrés en los estudiantes de enfermería durante las prácticas clínicas es un fenómeno ampliamente estudiado por su impacto en el bienestar y el desempeño académico. Las prácticas clínicas, esenciales en la formación profesional, constituyen un entorno en el que convergen aspectos emocionales, sociales y técnicos, lo que crea una atmósfera compleja y puede generar tensiones significativas. Según Selye, el estrés es "una reacción del organismo frente a las demandas del entorno" (Hernández Ortega et al., 2021), mientras que otros autores coinciden con la OMS, que lo define como un conjunto de reacciones fisiológicas que preparan al organismo para la acción (Lagos Berríos, 2022; Lepiani-Díaz et al., 2023).
En este contexto, los estudiantes enfrentan desafíos como las relaciones con pacientes, equipos de salud y tutores, además de la exposición al sufrimiento y la sobrecarga académica, lo cual puede constituir factores estresantes.
Diversos estudios han abordado este tema. Un estudio reciente en España identificó que la sobrecarga emocional y la falta de habilidades para afrontar situaciones clínicas complejas son factores determinantes de los niveles de estrés en estudiantes de enfermería (Solak et al., 2024). En Colombia, se encontró que el 55% de los estudiantes de enfermería experimentan altos niveles de estrés durante sus prácticas, destacándose la falta de apoyo institucional y la presión de la evaluación clínica como elementos críticos (Ahmed et al., 2023).
En México, se evidenció que la falta de acompañamiento por parte de los docentes clínicos y la incertidumbre en la toma de decisiones generan un impacto negativo en el bienestar psicológico de los estudiantes (Ching et al., 2020).
La etapa formativa debería ser un proceso adaptativo favorable; sin embargo, algunos factores no se consideran, lo que vuelve a los estudiantes vulnerables y afecta su equilibrio interno. Es necesario investigar estos aspectos para preparar mejor a los estudiantes ante estas adversidades. Las prácticas clínicas permiten integrar teoría y práctica (Suárez-García et al., 2018), pero también exigen interacción con diversos actores y escenarios que pueden resultar desafiantes y estresantes para los estudiantes.
En la Escuela de Enfermería de la Universidad Nacional de Piura, las prácticas inician desde el segundo año, con asignaturas profesionales, y se intensifican hacia el último año con prácticas preprofesionales. Los estudiantes rotan por diferentes sedes y áreas, enfrentándose por primera vez a diversos entornos hospitalarios y comunitarios. La demanda académica, combinada con las exigencias clínicas, puede generar impotencia si los estudiantes carecen de preparación teórica o de habilidades para resolver situaciones complejas. Además, factores como las relaciones conflictivas con tutores o compañeros pueden agravar esta situación.
Es imprescindible abordar estas problemáticas para garantizar un proceso formativo integral que les permita a los futuros profesionales enfrentar los desafíos del entorno clínico sin comprometer su bienestar físico, emocional y social.
Materiales y métodos
El estudio adoptó un enfoque cuantitativo, dado que se planteó un problema de investigación delimitado y concreto. Para la recolección de datos y el análisis estadístico, se utilizaron herramientas que permitieron evaluar la relación entre los factores estresores en los estudiantes durante la práctica clínica según el año de estudio. En particular, se aplicó la prueba exacta de Fisher para el cuestionario dirigido a los estudiantes y la prueba estadística Chi Cuadrado para el análisis del resto de las variables (Hernández-Sampieri & Mendoza Torres, 2018).
La población estuvo conformada por estudiantes de enfermería de segundo, tercer y cuarto año de la Escuela de Enfermería de la Universidad Nacional de Piura. Según datos estadísticos, la población total fue de 120 estudiantes, por lo que se consideró la población en su totalidad.
Para medir los factores causantes de estrés en las prácticas clínicas, se utilizó el cuestionario KEZKAK (Zupiria Gorostidi et al., 2003; Mohamed et al., 2024; de la O-Martínez et al., 2024), un instrumento validado, utilizado en varios estudios y disponible en la web. Este instrumento fue diseñado en el País Vasco por Zupiria Gorostidi et al. (2003) y mide las fuentes de estrés percibidas por los estudiantes de enfermería durante sus prácticas clínicas. Esta escala tiene 10 dimensiones que agrupan las distintas preocupaciones: Falta de competencia, Contacto con el sufrimiento, Relación con tutores y compañeros, Impotencia e incertidumbre, No controlar la relación con el paciente, Implicación emocional, Carga de trabajo, Ser dañado físicamente, Relación con los pacientes y familiares, Carencia de conocimientos y habilidades en la relación con el enfermo – inseguridad al aplicar técnicas o cuidados. El cuestionario completo tiene 41 ítems.
Aunque la escala KEZKAK presenta una elevada consistencia interna en su validación original (α de Cronbach global ≈ 0,95 y subescalas entre 0,71 y 0,89), en el presente estudio se consideró pertinente realizar una prueba piloto con la población de interés para contextualizar su aplicación en el Perú. Los resultados de la prueba piloto con 30 participantes fueron (α ≥ 0,90) y por dimensión (α ≥ 0,70), confirmando la alta fiabilidad de la escala demostrando que podía ser aplicada sin necesidad de modificaciones sustanciales en la redacción.
La recolección de datos se llevó a cabo en un entorno controlado, garantizando la confidencialidad y anonimato de los participantes. Posteriormente, los datos fueron analizados con el programa SPSS, versión 27.0.
El estudio cumplió con las normativas internacionales y locales sobre investigación con seres humanos. Se obtuvo el consentimiento informado por escrito de todos los participantes, lo que aseguró su anonimato y su derecho a retirarse del estudio en cualquier momento sin repercusiones. Además, se contó con la aprobación del comité ético institucional de la Universidad de Piura N° 0114-2022-RR-OCIN-VRI-UNP. Este enfoque metodológico garantizó la validez y confiabilidad de los resultados obtenidos, contribuyendo al conocimiento sobre los factores estresantes en estudiantes de enfermería durante sus prácticas clínicas.
Resultados
A continuación, se presentan los hallazgos relativos a las características sociodemográficas de la muestra y a los principales factores generadores de estrés durante las prácticas clínicas.
Tabla 1. Características sociodemográficas de los estudiantes de enfermería
| Variable | Media (DE) / % |
|---|---|
| Edad (años) | 20,8 (±2,1) |
| Sexo femenino | 78 % |
| Sexo masculino | 22 % |
| Semestre 2–4 | 65 % |
| Semestre 5–8 | 35 % |
Fuente: Elaboración propia, 2025
La tabla 1 describe las características sociodemográficas de los participantes. Al respecto se puede evidenciar que los 120 estudiantes de enfermería tienen un rango de edad entre 18 y 26 años, siendo la edad promedio 20,8 años (DE = 2,1). En cuanto al sexo, el 78 % correspondió a mujeres y el 22 % a hombres. En relación con el nivel de formación, el 65 % se encontraba entre segundo y cuarto semestre, mientras que el 35 % cursaba entre quinto y octavo semestre.
Por otro lado, se investigaron los factores estresores que influyen en los estudiantes de enfermería durante sus prácticas clínicas, cuyos resultados se muestran a continuación.
Tabla 2. Principales factores estresores que influyen en las prácticas clínicas de estudiantes de enfermería
| Factores estresores principales | % de estudiantes que lo reportan |
|---|---|
| Sobrecarga académica | 72 % |
| Relación con el personal asistencial | 61 % |
| Miedo a cometer errores | 55 % |
| Contacto con pacientes críticos | 48 % |
| Evaluación de docentes | 42 % |
Fuente: Elaboración propia, 2025
Respecto a lo que se muestra en la tabla 2, se pueden evidenciar los factores estresores durante las prácticas clínicas; se evidenció que la sobrecarga académica (72 %), la relación con el personal asistencial (61 %) y el miedo a cometer errores (55 %) fueron los más frecuentes. Otros factores reportados incluyeron el contacto con pacientes en estado crítico (48 %) y la evaluación por parte de los docentes (42 %).
Para analizar el nivel de estrés percibido en los estudiantes de enfermería, se calcularon las frecuencias y porcentajes de cada categoría según los puntajes obtenidos en la escala KEZKAK.
Tabla 3. Nivel de estrés percibido según semestre académico
| Semestre académico | Media (DE) |
|---|---|
| 2–4 | 3,6 (±0,7) |
| 5–8 | 3,2 (±0,9) |
Fuente: Elaboración propia, 2025
En relación con la tabla 3, se observa el nivel de estrés percibido, con una media de 3,4 (DE = 0,8) en una escala de 1 a 5, lo que indica un nivel de estrés de moderado a alto. Al comparar por semestre académico, se encontró que los estudiantes de semestres iniciales (2.º a 4.º) reportaron niveles de estrés más altos (3,6 ± 0,7) que los de semestres superiores (5.º a 8.º) (3,2 ± 0,9).
Por último, se representan los hallazgos relativos al nivel de estrés percibido por estudiantes.
Fuente: Elaboración propia, 2025
La Figura 1 muestra la distribución del nivel de estrés percibido entre estudiantes de enfermería. Se observa que el 54% de los participantes reportó un nivel moderado de estrés, lo que constituye la categoría más frecuente. El 28% refirió niveles altos de estrés, mientras que únicamente el 18% manifestó un nivel bajo. Estos hallazgos sugieren que la mayoría de los estudiantes experimenta un grado de estrés que, si bien no alcanza niveles críticos, podría afectar su bienestar académico y personal si no se gestiona adecuadamente. La proporción considerable de estudiantes con alto nivel de estrés (casi un tercio) es un dato relevante, ya que evidencia la presencia de un grupo en situación de mayor vulnerabilidad psicológica, que podría requerir intervenciones de apoyo emocional y estrategias institucionales de afrontamiento.
Por otro lado, el bajo porcentaje de estudiantes con estrés reducido (18%) indica que solo una minoría logra mantener un equilibrio adecuado ante las exigencias académicas. Esto puede deberse a factores protectores que convendría explorar en futuras investigaciones.
Discusión
El estrés es una respuesta psicológica y fisiológica a estímulos estresantes que pueden afectar la salud física y mental de una persona (Mohamed et al., 2024). Los estudiantes de enfermería son particularmente vulnerables al estrés debido a la naturaleza de su trabajo, que puede ser emocionalmente agotador y físicamente exigente. Además, los estudiantes de enfermería pueden experimentar estrés adicional durante sus prácticas debido a factores específicos del entorno, como la carga de trabajo, la falta de experiencia y el miedo a cometer errores, la presión por desempeñarse bien y la necesidad de tomar decisiones importantes en situaciones de alta presión (Mussi et al., 2019).
En cuanto a los factores generadores de estrés durante la práctica clínica y las características sociodemográficas de los estudiantes de enfermería, los resultados se encuentran en línea con lo esperado para programas de pregrado en ciencias de la salud, donde la mayoría de los estudiantes ingresan a la educación superior inmediatamente después de culminar la secundaria, concentrándose en un rango etario joven. Este dato es relevante porque la edad de los sujetos de estudio es normalmente asociada a un menor desarrollo de estrategias de afrontamiento emocional (Blanchard-Fields & Irion, 1988) frente a las exigencias de la práctica clínica, lo cual puede aumentar su vulnerabilidad ante situaciones estresantes.
El predominio del sexo femenino coincide con la tendencia histórica de feminización de la profesión de enfermería. Estudios realizados en Colombia y España han reportado cifras similares, con porcentajes superiores al 70 % de mujeres en programas de enfermería, lo que refleja no solo la vocación de cuidado asociada culturalmente al género femenino, sino también una mayor representación de mujeres en carreras de salud (Arias Mosquera et al., 2018; Franco Coffré, 2020). De forma particular, investigaciones han señalado que las estudiantes mujeres reportan niveles más elevados de estrés durante las prácticas clínicas en comparación con sus pares hombres (Montevilla Castillo, 2024), lo que puede relacionarse con una mayor implicancia emocional en el desempeño académico y asistencial.
Respecto a la distribución por semestres, se observa la tendencia habitual de contar con un mayor número de estudiantes en los primeros años de estudios universitarios, con la consiguiente reducción progresiva en los niveles superiores debido a la deserción académica (Garrido Silva & Pajuelo Díaz, 2023; Sinchi & Gómez Ceballos, 2018) o al incremento de la carga académica (Rosero-Medina et al., 2024).
Además, resulta relevante considerar que los estresores percibidos tienden a variar según el nivel de formación: mientras que en los primeros semestres predominan el miedo al error, la inseguridad y la dependencia del acompañamiento docente, en los niveles superiores el estrés se relaciona más con la responsabilidad clínica y la evaluación de competencias profesionales (Pérez Fernández et al., 2024).
Lo anterior es consistente con estudios que señalan que el nivel de estrés disminuye levemente a medida que los estudiantes adquieren mayor experiencia y autonomía en la práctica, aunque persiste en dimensiones específicas, sobre todo en mujeres (Maza Ramón & Carrión Cabrera, 2023).
Como se ha podido evidenciar debido al perfil de los estudiantes antes descrito, es particularmente susceptible a experimentar implicancia emocional intensa, inseguridad y dependencia de la guía docente, aspectos que deberán considerarse en el desarrollo de estrategias educativas y de apoyo psicoemocional.
Un estudio reportó que la edad no mostró diferencias estadísticamente significativas en los factores que generan estrés; no obstante, se observó que el factor "implicancia emocional" sí se relaciona con esta variable (Marsiglia López et al., 2018).
Este hallazgo se vincula con los resultados del presente trabajo, en el que se subraya que la formación en enfermería exige un aprendizaje vivencial, es decir, aprender haciendo (Meléndez Chávez, 2020).
Esta experiencia cobra sentido en las prácticas clínicas, pues en ellas el estudiante no solo adquiere destrezas para su futuro ejercicio profesional, sino que también se enfrenta a escenarios reales de cuidado de la salud, que generan vivencias significativas que fortalecen y consolidan su aprendizaje.
Con respecto al factor relación con el docente, los resultados se relacionaron con los años de estudios de los estudiantes, observándose que la insatisfacción con la vida universitaria es más evidente en los primeros años, comportándose en orden ascendente, tiempo en el cual los estudiantes comienzan a tener más contacto con escenarios reales de aprendizaje, lo que los motiva aún más a estudiar y fomenta el amor por la ciencia del cuidado (García-Carpintero Blas et al., 2019).
Un estudio coincide con lo planteado y argumenta además que en esa satisfacción influye la buena relación entre estudiantes y enfermeros clínicos, pues lleva a un mejor aprovechamiento de la práctica (Elizalde-Ordoñez et al., 2021) y por lo tanto de satisfacción con su trabajo (Millán Arteaga, 2021).
Ampliando la idea anterior, los jóvenes que recién inician la carrera suelen sentirse inseguros, ya que sus conocimientos y destrezas aún están en desarrollo; si cometen errores y son reprendidos de forma poco empática, experimentan temor hacia la figura del docente, lo cual incrementa su nivel de estrés y puede repercutir en la calidad del vínculo que establecen con los pacientes. Este aspecto se resalta en un estudio que destaca cómo la asesoría permanente brindada por los supervisores de práctica docente, quienes acompañan y apoyan las tareas emprendidas por el practicante, es fundamental y transforma la tradición de una práctica solitaria y descontextualizada en una experiencia enriquecedora y formadora (Díaz et al., 2022).
Por ello, las instituciones formadoras deben garantizar un acompañamiento cercano y respetuoso por parte de los tutores, teniendo en cuenta el perfil y el nivel de experiencia de los estudiantes (Araya Leal et al., 2018), con el fin de favorecer interacciones positivas y una mejor adaptación al entorno clínico. El docente debe generar una muy buena relación con sus alumnos, debe ser amigable, accesible, abierto a escucharlos y a interactuar con ellos, y debe estar dispuesto a apoyarlos en su proceso de aprendizaje (Flores Morán, 2019). Esto no implica que no sea exigente, pero sí que lo sea con empatía, para brindar seguridad.
En nuestros resultados, el mayor porcentaje de estudiantes, 85,7%, consideró que una de las principales fuentes de estrés es el alto riesgo de dañarse a sí mismo o de dañar al paciente. Estos resultados son similares a otros encontrados: al tener falta de experiencia clínica previa, áreas desconocidas y pacientes difíciles, se genera un gran miedo a cometer errores (Gemuhay et al., 2019; Phillips et al., 2020).
Los estudiantes muchas veces no se encuentran preparados para enfrentarse y manejar vivencias heterogéneas, teniendo en cuenta la individualidad de cada usuario, por lo que sus miedos y temores son entendibles al poder equivocarse realizando algún procedimiento, miedo a contagiarse o dañar al paciente y sentir el rechazo del paciente o familia de no aceptar que el estudiante lo atienda limitando al estudiante en el desempeño de sus actividades.
También ocurren situaciones en las que el paciente o sus familiares son muy observadores, exigentes o sobreprotectores, lo que genera en el estudiante situaciones de estrés. La literatura demuestra la importancia de que el estudiante de enfermería esté preparado para controlar al paciente y a sus familiares, así como afrontar esta comunicación (Yardımcı Gürel, 2023), en caso contrario, no estaría protegido de los daños que puede sufrir tanto física como emocionalmente por parte de un paciente demandante, que no respeta la relación terapéutica estudiante-paciente, entrando en una situación de estrés (Cristaldo & Cristaldo, 2019).
Se corroboró en otro estudio que los estudiantes que inician sus prácticas clínicas manifiestan diferentes estresores al iniciar una nueva etapa en su carrera universitaria. El factor sobrecarga académica se ha obtenido el 88.6 % de los estudiantes de enfermería y solo el 11,4% se encuentra con carga normal. La sobrecarga académica genera estrés porque el estudiante de enfermería, en su proceso de aprendizaje, tiene responsabilidades laborales tanto en la teoría como en la práctica (Cruz Carabajal et al., 2024; Santos et al., 2023); el desarrollo de los procesos de atención de enfermería y los casos clínicos basados en pacientes provenientes de escenarios reales son fuentes de estrés.
Conclusiones
El estudio evidenció que los estudiantes de enfermería, en su mayoría mujeres jóvenes y de los primeros semestres, presentan un nivel de estrés percibido de moderado a alto. Los principales factores estresores identificados fueron la sobrecarga académica, la relación con el personal asistencial y el miedo a cometer errores, elementos que reflejan las altas demandas académicas y las exigencias propias de la práctica clínica.
Asimismo, se observó que los estudiantes de semestres iniciales reportaron niveles más altos de estrés que los de semestres superiores, lo cual podría explicarse por la falta de experiencia y la dependencia de la guía docente. Estos hallazgos resaltan la necesidad de diseñar estrategias institucionales que favorezcan el acompañamiento empático, el fortalecimiento de las habilidades de afrontamiento y la creación de entornos clínicos más seguros y formativos para los futuros profesionales de enfermería.
Referencias Bibliográficas
Contribución de autoría
Blanca Victoria Abad de Vite: conceptualización.
Lady Carolina Díaz Jurado: metodología.
Bertha Amalia Sarango Farías: recolección de datos.
Fanny Marina Eche Palacios: análisis formal.
Bryner David Padilla Tavera: redacción del borrador original.
Taycia Ramírez Pérez: revisión y edición final del manuscrito.